Una vez ‘superado’ el episodio que causó la tragedia más grande para la población de la capital del Putumayo, es innegable que algo pasa:
* El Gobierno –en un acto evidente–, desconoce la cantidad de víctimas que dejó la tragedia, pues el número de fallecidos, desaparecidos y sobrevivientes, parece no estar de acuerdo con la realidad. (¿Será que no es conveniente cuantificar con cifras reales lo ocurrido?).
