Una democracia imperfecta siempre genera acciones imperfectas, maleables, acomodables, dependiendo de las circunstancias de tiempo, modo y lugar… Como en la era del ‘depende’. Es decir, en la era –no superada– cuando a cada acción le anteponían el ‘depende de…’, el ‘sí, pero…’ o el ‘no, pero según se den las cosas…’
