Casi desde que se terminó la guerra de Independencia, Colombia ha estado en un conflicto político permanente. Bolivarianos y santanderistas, federalistas y centralistas, liberales y conservadores se han enfrascado en luchas estériles donde lo que ha primado son los intereses particulares sobre el progreso general. Después del asesinato de Jorge Eliécer Gaitán el país entró en una confrontación armada y verbal permanente desencadenándose ese período desafortunado conocido como ‘La Violencia’ y que se ha prologado hasta nuestros días.
