“Antes de dar al pueblo
sacerdotes,
soldados y maestros,
sería oportuno saber si no se está
muriendo de hambre”.
León Tolstói
En el mundo hay voces
que se apagan en el más recóndito de los silencios, personas que claman por
ayuda, pero nunca reciben ni migajas de compasión. Vidas que no alcanzan a
florecer, infancias sin risas, mesas sin alimento y familias en llanto. Un
claro ejemplo de ello es el caso de niñas y niños, que diariamente mueren en el
mundo por hambre y desnutrición.
