Los colombianos tenemos grandes expectativas alrededor del nuevo país que surgirá cuando se esté implementando lo pactado en los Acuerdos de Paz. Sin lugar a dudas, no se trata de una tarea fácil y mucho menos a corto plazo. Los años invertidos en las negociaciones fueron largos por lo que se requirió de paciencia de ambas partes y nos mantuvimos tejiendo toda clase de especulaciones. Las conversaciones de La Habana parecía que no iban a terminar nunca; pero, finalmente, llegó el momento de comenzar a cumplir lo firmado.
