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lunes, 29 de enero de 2018

Los sátiros del poder

El nombre de Dominique Strauss-Kahn, uno de los más poderosos hombres de las finanzas en el mundo, hace poco se sumó a la larga e interminable lista de Sátiros, que por abusar de su investidura y poder debió pagar una suma aún desconocida, por acosar a una ingenua doncella con la buena o mala intención de satisfacer sus eróticos deseos, sin consideración a la condición de la persona que perseguía, se suma a la larga e interminable lista de esta clase de abusadores que recoge la historia universal.

domingo, 21 de enero de 2018

El rincón de los corruptos

Las grandes ciudades como las más pequeñas, villas, pueblos y veredas del más remoto lugar de la tierra desde los comienzos de la humanidad, siempre ha habido un lugar, café, parque, taberna, cantina, posada, en donde diariamente se reúnen corruptos activos y también en uso de buen retiro, unos para hacer de gurúes, shamanes y oráculos  de los nuevos aspirantes a ocupar cargos ya sea en la administración pública o en los cuerpos de elección popular. Ocupan sitios de privilegios como si estuviesen en su casa y allí vociferan sobre cosas fútiles, pero cuando es de repartir botines, tajadas y contratos lesivos al erario público, bajan la voz y solo entre ellos murmuran.

sábado, 2 de diciembre de 2017

La Corrupción

Es una verdad probada que los colombianos somos unos desmemoriados. En los últimos meses hablamos de la corrupción como si este fenómeno se les debiera, exclusivamente, a los últimos gobiernos. No nos engañemos. Ese es un hecho de muy larga data. Si nos remitimos a la Historia Patria, encontraremos, por ejemplo, el muy conocido caso del registro de Padilla, acontecido en 1903 donde, por la voluntad de Juanito Iguarán, salió elegido para la presidencia de la República el General Rafael Reyes. De allí en adelante todo ha sido conseguido a través de diversas componendas y ‘acuerdos’ fraudulentos, hechos con dinero, con contratos o altos cargos muy bien pagos en los centros de poder.  Cada “favor” tiene un precio muy al acomodo de los “negociantes”.

miércoles, 16 de agosto de 2017

Corrupción es la peor de las violencias


Siempre he dicho, repitiéndolo casi hasta el cansancio, que la corrupción es la peor de las violencias porque engendra a las otras violencias.

La corrupción, gestada por el afán de conseguir dinero fácil, ha hecho parte de la realidad colombiana desde que tengo uso de memoria. Las razones de su práctica se explican en la falta de contexto ético desde la primera infancia, durante la cual se le ha enseñado a niños y niñas que lo importante era ‘ganar el examen’ haciendo trampas aun cuando no se hubiese estudiado, o presentar trabajos ‘copiados’ para pasar una nota, o pagar para recibir favores… Nuestra niñez ha crecido viendo películas en DVD piratas o leyendo libros igualmente falsificados, vistiendo prendas de contrabando, pasándose en las filas creyendo que con esa actitud eran ‘más vivos’, cuando en realidad todo ello son muestras de los síntomas de la descomposición de la cultura ciudadana, de la ética pública.

El viejo nuevo enemigo: la corrupción



Muchos argumentos se han esgrimido por parte del Gobierno Nacional y en especial el señor presidente Juan Manuel Santos para tratar de convencer a los Colombianos de las bondades del acuerdo de paz con las Farc, entre algunos de estos argumentos se ha dicho por ejemplo que se dará un recorte importante en el presupuesto que originalmente se destinaban a la guerra y que dichos recursos se destinaran al sector educación y salud, de igual forma se ha dicho que nuestro país con la paz alcanzada lograría en pocos años un incremento significativo del PIB.