El sentido familiar, la
amistad, el compañerismo, la solidaridad, el trabajo comunitario en momentos
como el que vive Colombia parecen afectarse porque unos quieren influir sobre
otros con el fin de lograr lo que cada uno considera debe ser, olvidándose del
propósito general que nos debe guiar: construir un país en paz, incluyente y
solidario donde las oportunidades de crecimiento y desarrollo sean para todos.
