Yo no sé ustedes, pero yo, estoy contando los días para que este 2016 se acabe de una vez por todas, esperando que cuando se acabe, se lleve consigo su maldición. Fue una cosa tras otra, y cada una más insólita que la siguiente, en esta columna voy solo a hablar de las que resaltan a simple vista, las que todos conocimos; claramente se me van a pasar muchas, perdonen ustedes si hiero alguna susceptibilidad por mi omisión.
